Evaluación niñ@s afectados por VG: Impacto y posibilidades de recuperación

Existen ciertas variables que median en las  consecuencias de la violencia familiar en los niños/as:

      ojos niños

Circunstancias del maltrato:

  • Cronicidad
  • Tipología: física, emocional, directa, indirecta, etc.
  • Frecuencia de la violencia.
  • Gravedad: Si el niño es, además, víctima directa de maltrato físico o emocional por parte alguna de sus figuras parentales.
  • La relación entre el  agresor y la víctima.
  • La acumulación de otros factores estresantes.
  • Circunstancias propias (edad a la que es separado del agresor, el hecho de que pueda recordar una época sin violencia…).

Características del entorno

  • Grado de protección del niño o niña por parte del entorno más inmediato.
  • La posibilidad de recibir, o no, ayuda especializada.
  • Grado de protección de la niña o el niño por parte de la madre.

Alimentación:

  • Pueden haber dificultades a la hora de establecer rutinas en la alimentación por parte de los padres por la situación familiar.
  • Las comidas familiares pueden ser un momento de tensión. La alta activación puede influir en un aumento o un descenso del apetito.
  • Trastornos de la conducta alimentaria como inapetencia, anorexia, bulimia….

Sueño:

  • La alta activación puede influir en las dificultades para conciliar y mantener el sueño (pesadillas, terrores nocturnos, insomnio…)
  • Dificultades para mantener una rutina adecuada del sueño.
  • Puede aparecer en algunas etapas enuresis nocturna.

Sexo:

  • Si esta situación ha modificado su vida sexual (relaciones de riesgo, emabarazos, disminución  o aumento del apetito sexual…)
  • En ocasiones, tienen relaciones sexuales para encontrar intimidad y cercanía.

Momento evolutivo – involutivo.

  • Es importante considerar la edad de la niña/o en el momento de la evaluación y qué edad tenía la niña o el niño cuando empezó la violencia.

Alteraciones estructurales y funcionales

  • Por estrés prolongado pueden aparecer úlceras u otros problemas similares.
  • Si existen agresiones, podemos encontrar heridas, traumatismos…
  • Pueden haber alteraciones por causas genéticas, biológicas o físicas.
  • Consumo de sustancias. La exposición a los conflictos parentales puede llevar al adolescente a presentar adicciones (abuso de alcohol y drogas).
  • Alta activación. Los niños expuestos a la violencia familiar desarrollan patrones de actividad cerebral idénticas a las de los soldados cuando entran en combate. Estos niños tenían un patrón similar al de soldados, donde con un aumento de actividad en dos regiones clave: la amígdala y la ínsula anterior, cuyo papel principal es el procesamiento y almacenamiento de reacciones emocionales.

resilencia

Las respuestas de los niños y niñas a la violencia dentro de género en el ámbito familiar pueden ser muy variables. Del 40 al 50% de los niños y las niñas expuestos/as a la violencia de género que ejerce su progenitor masculino muestran síntomas clínicos de psicopatología (físicos, mentales, cognitivos, conductuales). Por lo tanto, entre el 50 y el 60% de los/as niños/as expuestos/as no presentarán las secuelas de la violencia, ni reproducirán las conductas violentas o de sumisión de sus progenitores.

Estos menores son capaces de hacer frente a la adversidad de la exposición a la violencia, manteniendo un proceso normal de desarrollo, e incluso resultando fortalecido/a tras esta experiencia traumática. La resiliencia (resistencia o factores de protección) se ha descrito como “la capacidad o los recursos que tiene el ser humano de hacer frente a las adversidades de la vida, manteniendo un proceso normal de desarrollo, y salir de ellas fortalecido o, incluso, transformado”.

Existen tres posibles fuentes de factores que en su calidad de protectores, promueven comportamientos resilientes. Estos factores son los atributos personales, los apoyos del sistema familiar y aquellos provenientes de la comunidad:

1) Dependientes del individuo:

• Relaciones positivas con al menos un progenitor

• Habilidades sociales

• Reconocimiento de las experiencias traumáticas

2) Dependientes de la familia:

• Apoyo familiar al progenitor (no violento)

• Hábitos saludables

3) Dependientes de la comunidad

• Integración y éxito escolar

• Apoyos sociales efectivos

• Reconocimiento de los derechos del niño

• Sociedad que condena la violencia

• Prosperidad económica  

Se debe tener en cuenta que no todos los/as niños/as expuestos/as a violencia requieren tratamiento, pues los niños y niñas asintomáticos, con características resilientes (internas o provenientes de su entorno), no resultarían beneficiados de una intervención terapéutica.

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