Resolviendo conflictos con soluciones en las que nadie pierde

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Cuando nos encontramos ante un conflicto con nuestros hijos, podemos afrontarlo de diferentes maneras. Según como afrontemos este momento, las consecuencias serán diferentes. Ante un conflicto con nuestros hijos, podemos buscar tres tipos de soluciones:

1) Que ganen los padres y pierdan los hijos para no perder autoridad. Los padres actúan de forma autoritaria, imponiendo las normas y solucionando de forma unilateral los conflictos.

2) Que ganen los hijos y pierdan los padres por miedo al conflicto. Los padres proporcionan satisfacción siempre a sus hijos para evitar tener conflictos con ellos.

3) Que nadie pierda. Se buscan soluciones que respeten las necesidades de ambos. Debemos descartar la idea de que somos adultos y conocemos siempre la respuesta justa y acertada. Implica aceptar y escuchar las opiniones de nuestros hijos y colaborar para encontrar una solución gano-ganas que satisfaga a ambas partes.

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Con el método “nadie pierde” los conflictos se resuelven sin que nadie gane ni pierda. Se utiliza el diálogo y la negociación. Nadie gana, porque la solución debe ser aceptada por las dos partes.

Antes de empezar el proceso, hay que verificar que uno está calmado y comprobar el talante de tu hijo: ¿Crees que es un buen momento para que hablemos? Posteriormente, debemos seguir los siguientes pasos:

1. Identificación y definición del conflicto.

  • Hablar de los sentimientos y las necesidades del niño. Imagino que estarás pensando… Me gustaría saber qué es lo que opinas de todo esto.
  • Hablar de nuestros sentimientos y necesidades. Desde mi punto de vista…

2. Generación de alternativas posibles de solución.

  • Dejar que el niño aporte las primeras ideas.
  • Cualquier propuesta deberá será acogida. “Apuntaremos todas nuestras ideas sin evaluarlas”.

3. Evaluación de las alternativas. Decidir qué sugerencias nos gustan, qué sugerencias son desechables, y cuáles pensamos seguir en el futuro.

  • Evitar declaraciones absolutistas: Eso es una tontería….
  • Describir reacciones personales: No me sentiría cómodo en esa situación.

4. Decidir qué solución es la mejor. Decidir qué ideas les gustan, qué ideas son inviables y cuáles quieren poner en vigor.

5. Creación de las formas de cumplimiento de la solución. Pasar a la acción:

  • ¿Qué pasos debemos dar para poner este plan en ejecución?
  • ¿Quién se encargará de…?
  • ¿Cuándo lo pondremos en marcha?

Ventajas:

A. El niño está motivado para encontrar la solución y siente que se valora su opinión.

B. Se basa en el diálogo y no en la imposición. Conlleva menos oposición.

C. Existen más posibilidades de encontrar soluciones adecuadas.

D. Desarrollo la capacidad de pensamiento de los niños.

El acuerdo se puede realizar por escrito y poner en un lugar visible si es necesario. También es importante en algunos casos, establecer las consecuencias si alguna de las partes rompe el “pacto”.

Referencia bibliográfica:

Faber, A. y Mazlish, E. (2002). Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen. Barcelona: Medici.